Desde los primeros minutos del partido, Ocelotes se adueñó del cotejo mandando
todo su arsenal al frente y de inmediato comenzó a merodear la portería
rival buscando abrir el marcador lo más pronto posible.
La espera no tardó mucho, ya que a los 5 minutos de iniciado el partido,
Ubael García perforó el costado izquierdo de la meta enemiga y al ver que
Wilber Nataren entraba por el centro con mejor posición, le cede el esférico
para que simplemente chocara con su botín y superar al guardameta visitante.
Pero la ventaja en el marcador no tardó mucho y cuatro minutos después,
Querétaro armó la única jugada colectiva de todo el partido; Erick Martínez
y Gerardo Aguilar, con base en el juego de pared, lograron burlar a la zaga
chiapaneca y Erick Martínez definió ante la salida de Diego Villaseñor.
Pero el empate no desmoralizó a los locales que siguieron con la filosofía
del juego ofensivo, logrando, una vez más, la ventaja al minuto 17 gracias a
un autogol de Dante Cervantes, que al intentar despejar el balón con la
cabeza, termina peinando el esférico para desviarle el curso a su portero.
A partir de ese momento se vino la debacle de los emplumados y la
desesperación comenzó hacer presa de algunos jugadores y antes de concluir
la primera mitad, Israel del Real no aguantó y quiso irse a las regaderas,
por doble amonestación, antes del silbatazo.
En el segundo tiempo los “estudiantes” ofrecieron un concierto de toques en
el aula universitaria, y al minuto 64, Ubael García recibe el esférico en el
área enemiga, sin embargo, cuando ya había superado a su marca, éste le jala
la camiseta y el árbitro marca la pena máxima, acción que Emmanuel Malacara
se encargó de cobrar para poner el 3-1.
Con 8 hombres en el terreno de juego, Querétaro ya no veía lo duro, sino lo
tupido, la avalancha universitaria llegaba por todos lados de la cancha y el
cuarto gol era cuestión de tiempo.
Ya para cerrar con broche de oro una gran tarde personal, Ubael García le
regala a la afición una pincelada de gol al recibir de espalda a la
portería, y sin que el balón tocara el piso, el camisa 10 de los felinos
toca el esférico por encima del guardameta, Édgar Gastelum que salió para
achicar sin embargo, el balón ya levaba etiqueta de gol para sellar el 4-1
definitivo.
Con este resultado, Ocelotes llega a 7 puntos y continúa escalando
posiciones en el grupo 2 de la Liga Premier de Ascenso, ubicándose en
puestos de liguilla.