• La plata fue para Luis Mario Nájera en la categoría K-44, división de los -80 kg
• El bronce lo ganó Víctor Palacios Tadeo en la categoría K-44, división de los 70 kg
• Participaron con seleccionados nacionales del equipo mexicano de Para Taekwondo
Fotos: Redes
Nota: Nein Gómez
Los taekwondoínes chiapanecos, Luis Mario Nájera y Víctor Manuel Palacios Tadeo, inauguraron con el pie derecho su calendario competitivo correspondiente al ciclo 2026, tras adjudicarse las preseas de plata y bronce, respectivamente, en las exigentes áreas de combate del US Open Para Taekwondo 2026, justa de talla internacional celebrada en la ciudad de Las Vegas, Nevada. Este notable desempeño sobre el tatami estadounidense marca un inicio sumamente prometedor en su duro camino dentro del proceso de selección nacional de la especialidad.
De acuerdo con la programación oficial del certamen, el encargado de abrir las hostilidades fue Víctor Palacios, quien vio acción en la categoría K-44 dentro de la división de los -70 kilogramos. El artemarcialista originario del municipio de Malpaso firmó un retorno de ensueño a las competencias de máxima exigencia internacional al asegurar un lugar en el podio. Su travesía comenzó en la primera ronda, donde despachó con autoridad al representante de Turquía, Yosuf Yanacti. Posteriormente, en la instancia de cuartos de final, mantuvo el ímpetu ofensivo y logró doblegar al peleador argentino Juan Eduardo Samorano, amarrando así su boleto a la antesala por el título.
Instalado en las semifinales, el destino y las llaves del torneo lo cruzaron con su compatriota y monarca paralímpico, Juan Diego García. En un choque de altísimo nivel técnico y táctico, la lona recorrida y la experiencia del campeón terminaron por inclinar la balanza a su favor, deteniendo el avance del chiapaneco y dejándolo con una muy meritoria medalla de bronce. Este metal cobra un significado monumental para Palacios Tadeo, pues representa la culminación de un proceso de resiliencia tras un 2025 sumamente complicado, año en el que se vio marginado de los tatamis a causa de una severa lesión en la rodilla. En este renacer deportivo, la guía y confianza depositada por sus entrenadoras, Jannet Alegría y la histórica María Espinoza, resultaron vitales para que el atleta volviera a sumar unidades en la clasificación global.